De colores asfixiantes
y entre ahogados alaridos
se escondían como antes
entre trajes coloridos
los hipócritas, farsantes
aunque estaban deprimidos.
Yo miraba, desvestida
despojada de histeria
y en mis ojos se veía
que pensaban cosas serias
no escondía ni mentía
no ocultaba mi miseria.
me gusta que seas vieja escuela
ResponderEliminarno sabía que era vieja escuela pero me gusta ser vieja escuela
ResponderEliminarNi sentido, había, para ocultarme...
ResponderEliminarSuerte
J.
Gracias por leerme, suerte también
Eliminar