miércoles, 30 de septiembre de 2015

La melancolía de tu amor enfermo

No tengo miedo. Estoy sentada en el suelo de mi patio de atrás. Te fuiste. Tal vez por eso las horas, quedan como congeladas, faltas de movimiento, parece que no pasa el tiempo. Quizá por eso, mi perro llora con desconsuelo. Mirando el lado izquierdo de la cama, intentando alcanzar a oler tu pelo. Se sube a la cama, a ver que no estás.
Me siento tranquila. Los ruidos no se escuchan en mi mente. En el patio de atrás, tampoco.
Tengo que acostumbrarme a la tranquilidad, la de no asfixiarte, dejarte volar.
Ahora mi perro mira inquietante, hacía la ventana de mi habitación. La que da justo al patio de atrás. Da un salto de la cama, y a paso lento va hacia el fondo. Se recuesta en el suelo. Justo a mi lado. Mientras truenan, estallan mis ojos, el se sienta a mi lado y me ayuda a transitar: La melancolía de tu amor enfermo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario