No veo nada
estoy perdida
voy desquiciada,
se han llevado
los recuerdos
de mi vida.
Me han usurpado
los pensamientos
pero no olvido
que en la tierra
ya no existen
sentimientos.
lunes, 10 de agosto de 2015
jueves, 6 de agosto de 2015
I
Era como la luna, no tenía más que sus cicatrices cósmicas.
Estaba en sentido horizontal sobre la cama, arrollada sobre si misma cual si fuese un espiral. Miraba de reojo un cuadro que había colgado en la pared, a su derecha, lo miraba.
Lo miraba, como si fuese su única compañía. Escuchaba algunas sonatas de Mozart mientras escribía encerrada en su cuarto, mientras su alma se suicidaba una y otra vez y lloraba y reía y gozaba lo pleno de vivir del delirio. Le gustaba el ruido de la tormenta, imaginaba cada gota caer en su espalda contracturada, Imaginaba muchas cosas, muchas cosas de las cuales muchas no pasaban, pero le gustaba imaginarlas. Le hacía sentir bien. Le hacía sentir libre, Su única libertad era la de pensar.
Era joven, de tez clara y estatura mediana, complexión delgada y pelo marrón. Sus ojos se quedaban grabados en toda retina que los viera. Se quedaban ahí para siempre.
Sin embargo, ella ya no podía mirar a nadie a los ojos. Veía a su alrededor, todas las miradas vacías, Todos decían que estaba loca. Así que ella prefirió seguir mirando a los ojos, aquella pintura lúgubre que colgaba en la pared de su cuarto.
domingo, 28 de junio de 2015
Mis vidrios rotos
Otra vez estaba yo, acá. El vidrio roto, la cama vacía.
El aire frío, tocaba mi cuerpo con gran encanto, y mi pecho, escondido bien adentro de la carne roja, crujía de desesperación e impotencia.
Mientras mi rostro se reía y se burlaba de la vida, nadie sabía que yo en realidad, anhelaba la amada muerte, la esperada muerte mía.
Yo. Estaba donde las paredes tenían, cicatrices al igual que mis brazos, huecos negros, oscuros, desconocidos, encantadores.
Grietas, grietas firmes. Admirables. Auto destructivas y sobre todo muy, demasiado, complacientes.
Estaba más precisamente, dónde todos los vidrios estaban rotos, estaban rotos por la furia.
La furia contra el represor, El repudio a lo ya ocurrido. Lo que no volveremos a tolerar.
Los vidrios, de este lugar muestran el valor, la historia, el valor de la historia, el valor de la lucha por la libertad, el valor del recuerdo, del aprendizaje del recuerdo.
Cuando miré aquellos vidrios, tosiendo, con los ojos llenos de lágrimas, me dije a mi misma "para hacerlo hay que vivirlo" y dejé caer sobre el suelo... Dejé caer sobre el suelo el frasco de cianuro que sostenía en mi mano pálida.
El aire frío, tocaba mi cuerpo con gran encanto, y mi pecho, escondido bien adentro de la carne roja, crujía de desesperación e impotencia.
Mientras mi rostro se reía y se burlaba de la vida, nadie sabía que yo en realidad, anhelaba la amada muerte, la esperada muerte mía.
Yo. Estaba donde las paredes tenían, cicatrices al igual que mis brazos, huecos negros, oscuros, desconocidos, encantadores.
Grietas, grietas firmes. Admirables. Auto destructivas y sobre todo muy, demasiado, complacientes.
Estaba más precisamente, dónde todos los vidrios estaban rotos, estaban rotos por la furia.
La furia contra el represor, El repudio a lo ya ocurrido. Lo que no volveremos a tolerar.
Los vidrios, de este lugar muestran el valor, la historia, el valor de la historia, el valor de la lucha por la libertad, el valor del recuerdo, del aprendizaje del recuerdo.
Cuando miré aquellos vidrios, tosiendo, con los ojos llenos de lágrimas, me dije a mi misma "para hacerlo hay que vivirlo" y dejé caer sobre el suelo... Dejé caer sobre el suelo el frasco de cianuro que sostenía en mi mano pálida.
domingo, 3 de mayo de 2015
En mi lugar
En mi lugar, los cuadros
miran pasar las sombras
de mientras que los astros
se esconden bajo la alfombra.
Se oyen gritos que reclaman
se escuchan risas que divierten
cuando se acerca alguna dama
las amapolas me lo advierten.
Salen humos con olores
y entra luz por la ventana
donde se ven los colores.
Salen llantos por la puerta
en un mar que va fluyendo
mientras que riega mi huerta.
miran pasar las sombras
de mientras que los astros
se esconden bajo la alfombra.
Se oyen gritos que reclaman
se escuchan risas que divierten
cuando se acerca alguna dama
las amapolas me lo advierten.
Salen humos con olores
y entra luz por la ventana
donde se ven los colores.
Salen llantos por la puerta
en un mar que va fluyendo
mientras que riega mi huerta.
lunes, 20 de abril de 2015
Recuerdo a diario, la recuerdo
Fuertes, tristes
cansadas
y agotadoras
las solitarias horas
en las que pienso.
Pienso, escribo, recuerdo
de a ratos se oyen lamentos
es que nadie me comprende
no puedo evadir lo que siento.
No quiero ni odiar lo que pienso,
ni quiero cortar mis impulsos
no quiero evitar los momentos.
Recuerdo a diario, a diario la recuerdo
la quiero al lado, ella es lo que quiero
Recuerdo a diario, mi cara entre sus senos.
cansadas
y agotadoras
las solitarias horas
en las que pienso.
Pienso, escribo, recuerdo
de a ratos se oyen lamentos
es que nadie me comprende
no puedo evadir lo que siento.
No quiero ni odiar lo que pienso,
ni quiero cortar mis impulsos
no quiero evitar los momentos.
Recuerdo a diario, a diario la recuerdo
la quiero al lado, ella es lo que quiero
Recuerdo a diario, mi cara entre sus senos.
En el infierno estoy mejor
Quiero que escriban mis silencios
estoy quedando muda,
creo que estoy muriendo.
Alguien que me abrigue en este invierno.
O alguien que me muestre el camino
más corto hacia el cementerio
para caerme en el suelo, muerta
morir, y quemarme en el infierno.
Infierno que ya conozco
todas las noches lo veo..
Algunas veces lo sueño
y quiero hundirme en su fuego.
Hay veces que me pregunto
y no se qué me da más miedo
si seguir estando viva
tirada sobre el cieno.
estoy quedando muda,
creo que estoy muriendo.
Alguien que me abrigue en este invierno.
O alguien que me muestre el camino
más corto hacia el cementerio
para caerme en el suelo, muerta
morir, y quemarme en el infierno.
Infierno que ya conozco
todas las noches lo veo..
Algunas veces lo sueño
y quiero hundirme en su fuego.
Hay veces que me pregunto
y no se qué me da más miedo
si seguir estando viva
tirada sobre el cieno.
viernes, 3 de abril de 2015
Tu hipócrita sonrisa
No pude soportar
un día tan soleado
queriendo aparentar
que estoy bien a tu lado
de tuve que dejar
un cuchillo clavado,
justo en la yugular.
No quiero soportar
tu hipócrita sonrisa
ni quiero halagar
tus débiles espinas.
Sólo voy a agarrar
del mango una cuchilla
y te voy a matar,
muriéndome de risa.
un día tan soleado
queriendo aparentar
que estoy bien a tu lado
de tuve que dejar
un cuchillo clavado,
justo en la yugular.
No quiero soportar
tu hipócrita sonrisa
ni quiero halagar
tus débiles espinas.
Sólo voy a agarrar
del mango una cuchilla
y te voy a matar,
muriéndome de risa.
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