sábado, 29 de agosto de 2015

Estaba muerto.

El gato estaba muerto, yo lo vi, sin ojos para mirarme, lo vi. Estaba tirado justo a mi lado, estaba muerto y yo, estaba algo confundida,. Crucé la calle  apurada, como si alguien me llamara pidiéndome  ayuda del otro lado. Corrí muy rápido hasta aquel edificio blanco,el más alto de mi barrio, siempre me había gustado ver por las ventanas de las escaleras. Corrí  hasta el ultimo piso, donde por fin deje de ver el gato, la cara y  la ausencia de ojos.

2 comentarios: