Cae una lágrima por mis ojeras
hasta un poco antes de la pera
y no termina de caer, espesa
tan cargada de rabia, de impotencia
de querer partir el mundo
mi cara se ve cansada, con angustia
miro hacia los costados y veo
la gente mirándome raro
me río, no me entienden,
a veces yo tampoco entiendo a la gente,
y capaz también sin darme cuenta
los miro raro, y ellos ríen.
Y camino y busco soluciones
y sigo caminando,
y me frustro, grito,
me arranco los pelos
me quedo sentada y pienso
en el medio de la nada
ojala no pensara,
y no habría doler.
No hay comentarios:
Publicar un comentario